Nunca fue todo dulzura
No tenía mucha paciencia ni tranquilidad
Sus sentimientos parecían tener una armadura
Pero su corazón estaba lleno de bondad
No tenía mucha paciencia ni tranquilidad
Sus sentimientos parecían tener una armadura
Pero su corazón estaba lleno de bondad
Una mira fulminante destellaban sus ojos azules
Cuando lo ameritaba, no escatimaba la severidad
De pequeño, lo vi como Hércules
Cuando me castigaba por alguna maldad
Cuando lo ameritaba, no escatimaba la severidad
De pequeño, lo vi como Hércules
Cuando me castigaba por alguna maldad
Jamás lo vi
alcoholizado
Alguna que otra vez lo vi fumar
A su familia estuvo dedicado
Por esa parte, nada que reclamar
Alguna que otra vez lo vi fumar
A su familia estuvo dedicado
Por esa parte, nada que reclamar
Debilidad por las damas siempre tuvo
Para la galantería, era todo un Don Juan
El corazón de muchas chicas obtuvo
Su corazón era un edificio sin zaguán
Para la galantería, era todo un Don Juan
El corazón de muchas chicas obtuvo
Su corazón era un edificio sin zaguán
Con él, de grande, siempre me gusto platicar
Escuchaba sus sabias palabras y consejos
Sus palabras mi alma lograban tonificar
No lo puedo escuchar, ahora que está lejos
Escuchaba sus sabias palabras y consejos
Sus palabras mi alma lograban tonificar
No lo puedo escuchar, ahora que está lejos
Sé que desde el eterno oriente me vigila
Y algún día el señor nos reunirá
Con nostalgia, mi mente recopila
Ese fatídico día, que al recordar la herida abrirá
Y algún día el señor nos reunirá
Con nostalgia, mi mente recopila
Ese fatídico día, que al recordar la herida abrirá
Lo extraño, lo extraño cada día
No hay día que no se me venga a la memoria
Recuerdo que gracias a sus enseñanzas aprendía
A de los hombre de bien, seguir la trayectoria
No hay día que no se me venga a la memoria
Recuerdo que gracias a sus enseñanzas aprendía
A de los hombre de bien, seguir la trayectoria
Jorge F. Guillen
“Pluma mexicana”
